Me llaman distraída, soñadora y torpe. Pero tú puedes llamarme...

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Todos y cada uno de nosotros tenemos dos caras, si no son más. Ewinor es mi segunda cara desde hace siete años. Siete años en los que he nacido, he crecido, he muerto y he vuelto a nacer, gracias a escribir, gracias a este blog donde se encuentra mi esencia, donde desnudo mi alma en cada frase; mi yo más oscuro, más pesimista, más tierno, más fuerte y por qué no decirlo, mi yo preferido. Siete años que me han hecho más fuerte y un poco más rara, si cabe. Éste es mi rincón secreto que por alguna razón siempre he querido compartir. Lo que escribo es lo que soy.

2.4.15

Y hacer de lo "malo" algo increíble

Una vez mi psicóloga una amiga me dijo que borrase por completo de mi vocabulario palabras como “nunca” y “siempre”. Lo siento Iratxe, hoy me vas a tener que perdonar.

Siempre, desde muy pequeña, me he sentido distinta al resto del mundo. Desde niña me preocupaban cosas que el resto de niños ni se paraban a pensar. Le daba vueltas a la cabeza constantemente y soñaba, soñaba tan alto que me hacía daño. Nunca me he sentido comprendida, y a día de hoy sigo sin sentir que alguien me entienda.

Nunca he encajado con las personas que me rodean y forman parte de mi vida: familia, amigos, conocidos… Y sinceramente, he de reconocer que en el fondo me alegro. Me alegro de no encajar en un mundo tan enfermo. Me alegro de ser y haber sido siempre la chica rara, porque raro hoy en día significa diferente, y diferente es que te señalen con el dedo por tener el valor de tomar decisiones que otras personas no pueden. Ser rara es atreverte a dar un paso para perseguir un sueño. Ser rara es estar loca por dejarlo todo atrás y rectificar, reconocer un error, comenzar a caminar sola por un camino nuevo y no tener miedo. Ser rara es luchar y no rendirte, levantarte una y mil veces del suelo para alcanzar una meta. Ser rara es darte cuenta de que “yo sola puedo” y sentirte orgullosa, por fin. Ser rara es quererte por todo ello, no arrepentirte de nada y aprender de todo. Ser rara es notar que cada día eres más fuerte y estar orgullosa de haber superado mil tormentas que ya se han ido y están dejando salir el sol. Ser rara es enfrentarte a un problema y sonreír, porque has aprendido a tener fe en ti misma y estás segura de poder superar cualquier obstáculo.

Ser rara es querer dar las gracias a esa persona que siempre había estado ahí y que todavía no habías conseguido conocer, esa con la que tantos lazos has estrechado en los malos momentos sin darte cuenta y que desde ahora en adelante te va a acompañar siempre en cualquier aventura. Ser rara es querer darte las gracias a ti misma.

Gracias, chica rara por enseñarme a ser feliz.


Ewinor, la chica rara.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Todo el mundo se siente raro y especial desde pequeños. Unos porque les gusta algo distinto, otros porque no les gusta, pero lo cierto es que ninguno es raro y especial y todos lo somos.

No eres la única. De hecho eres como el resto de la gente, aunque quieras destacar.