Me llaman distraída, soñadora y torpe. Pero tú puedes llamarme...

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Todos y cada uno de nosotros tenemos dos caras, si no son más. Ewinor es mi segunda cara desde hace siete años. Siete años en los que he nacido, he crecido, he muerto y he vuelto a nacer, gracias a escribir, gracias a este blog donde se encuentra mi esencia, donde desnudo mi alma en cada frase; mi yo más oscuro, más pesimista, más tierno, más fuerte y por qué no decirlo, mi yo preferido. Siete años que me han hecho más fuerte y un poco más rara, si cabe. Éste es mi rincón secreto que por alguna razón siempre he querido compartir. ¿Y yo, qué soy? Yo soy todo lo que escribo, y lo que escribo es lo que soy.

10.2.11

Tú, la pieza de mi puzzle

Saber que todo me recuerda a ti, a nosotras. Porque hay tantas cosas que nos hacen únicas pero iguales entre nosotras..

Pensar en algo y que todo lleve tu nombre, todo es Irene.

Amistad eres tú, Vigo eres tú, Rap eres tú, internet eres tú, confianza eres tú, distancia eres tú, felicidad eres tú, reír eres tú, llorar eres tú, talento eres tú. Yo soy tú.

Porque somos un alma que vive en dos cuerpos distintos. Y necesitamos encontrarnos, necesitamos estar en contacto. Y lo más importante,  necesito que sonrías siempre, que nunca te rayes, ver en tus ojos el brillo de la felicidad. Porque si tú estás mal, yo también. Pero juntas podemos conseguirlo todo. Todo y mucho más.

Y pido al cielo nunca perder tu amistad porque eres lo más grande, me haces fuerte. Y nunca me ayudas a levantarme cuando caigo porque tú eres la que impide que caiga. Créeme cuando digo que es imposible expresar todo lo que quiero usando sólo un teclado.

Y ahora sé que nunca estuve sola. Siempre estabas ahí, pero yo todavía no me había dado cuenta, solo tenía que sonreír al destino y abrir los ojos para saber que estabas dentro de mí, te guardaba en el corazón. Y sin buscarte te encontré porque siempre te llevé dentro.

Dicen que cada persona ocupa un pequeño rincón en nuestro corazón. Yo sé que es mentira porque tú, pequeña Irene, lo ocupas todo.

Necesito tu abrazo, verte y oír tu voz, todo al mismo tiempo.

Y lo conseguiré, ese será tu regalo de cumpleaños, Querida Alma Gemela.

Atte:// Ewinor

3.2.11

Soberbios


Siempre soñamos con llegar a ser un mundo para esa persona especial, hacemos lo imposible por complacer a todos y convertimos ese granito de arena que forma montaña más grande jamás vista. Realmente absurdo.

He recapacitado, y me uno a ese colectivo de individuos que ahora catalogo a toda conciencia de engreídos. ¿Creéis que pasar un mal rato por cosas que podrían ser merece de verdad la pena? Ahora tan solo echad la vista atrás y decidme con el corazón en la mano, siendo sinceros: ¿Cuántas veces hemos deseado huir y empezar de cero porque para nosotros una situación se hacía inaguantable? Pensadlo, es típico de un ser codicioso.

Tal vez lo hacemos sin pensar siendo presos del mundo caprichoso y desagradecido que nos rodea, pero nuestro alrededor es espléndido, nos da vida día a día y no hacemos nada por luchar, solamente pedimos más y más.

Disponemos de varios sentidos que incumben al cuerpo humano. Capacidades para recibir impresiones externas. Gusto, olfato, visión, tacto y audición. Si disponemos de estos cinco sentidos tenemos suerte, mucha suerte.

Todos hemos vivido momentos tristes. No debemos llorar al recordarlos, sonriamos al pensar que hemos tenido la oportunidad de experimentar cada sensación. Vivimos aquello que muchos quisieran ser capaces de imaginar. ¿No merece esto el esbozo de esa sonrisa que falta cada mañana al despertar? Vivamos cada segundo y valoremos nuestras posibilidades.

La vitalidad puede flaquear, nunca sabemos lo que puede pasar. Este sí es un problema sustancial, y sin embargo, las personas que soportan esta dificultad siguen adelante, tienen la fuerza necesaria para seguir el camino que tienen marcado. Ellos sí que merecen el mayor de los respetos y la aclamación más cariñosa.

Seremos capaces de comprobar que todo tiene fin, y que aunque no sirva para mucho: siempre llega lo apetecible, aquello que conciba la forma de olvidar cualquier desasosiego. Tal vez no sea la más indicada para decir esto, pero creedme: ¡Lo que debemos hacer es dar las gracias a los que nos han hecho caer, porque nos han enseñado a no confiar y levantar del suelo, por duro que resulte!

Aunque lo más importante es poder agradecerles el permiso que nos concedieron al conocer a esas personas que en las obstáculos insuperables nos van a ayudar y nos van a empujar para seguir adelante.

Atte:// Ewinor