Me llaman distraída, soñadora y torpe. Pero tú puedes llamarme...

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Todos y cada uno de nosotros tenemos dos caras, si no son más. Ewinor es mi segunda cara desde hace siete años. Siete años en los que he nacido, he crecido, he muerto y he vuelto a nacer, gracias a escribir, gracias a este blog donde se encuentra mi esencia, donde desnudo mi alma en cada frase; mi yo más oscuro, más pesimista, más tierno, más fuerte y por qué no decirlo, mi yo preferido. Siete años que me han hecho más fuerte y un poco más rara, si cabe. Éste es mi rincón secreto que por alguna razón siempre he querido compartir. ¿Y yo, qué soy? Yo soy todo lo que escribo, y lo que escribo es lo que soy.

13.10.14

Llámalo X

¿Por qué nos alejan las hojas, el aire? ¿Por qué nos distancia tanto eso mismo que es lo único capaz de darme la inspiración que me hace falta para encontrarte? 

Mi cabeza -o mi corazón, pues ya no sé en qué se diferencian- no deja de cuestionarse de qué manera alguien ha conseguido juntarnos de nuevo. Otro reencuentro más.

Somos como el mar y la arena de la playa que se alejan sin quererlo, poco a poco y sin darse cuenta. Hasta que al mirar atrás, un día, nos damos cuenta de que estamos a años luz de distancia. 

Por qué nos hacemos esto, si nos necesitamos la una a la otra tanto como un ave necesita sus alas para volar y sentirse libre... ¿Quién más que tú consigue calmar la tempestad cuando dentro de mí estalla una tormenta? ¿Qué manos te van a vestir mejor que las mías cuando quieras salir a bailar?

Así que ven. Vuelve. Vuelve a mí como lo haría el mar buscando una playa para descansar tras la resaca de la noche, pero sin copas de más. Vuelve conmigo, pero esta vez no te vayas, porque te necesito.

Fluye a través de mi pluma y tatúa mi piel, 
quédate conmigo y hazme libre.


Ewinor

9.10.14

Coraje

Recuerdan los valientes el sueño de lo pasado, mientras los cobardes se pudren en el abismo de la vergüenza.

La vida nunca consistió en soñar y sin embargo su esencia está en los sueños.

¿Somos ingenuos por ir tras ellos? A veces incluso llegamos a pensar que algún día llegarán a cumplirse, ¿nos convierte eso en una incompetente panda de necios?

Quizás nuestro verdadero fin sea destruir las cadenas que nos atan y dejar que la marea y los vientos nos arrastren. Sería tan fácil…

Sin embargo, a mí me asusta no ser dueña de mis decisiones, no poder ser yo en todo momento…

Escribir es un acto de rebeldía contra mí misma, ¿o es cobardía? Sea lo que sea es y es mío, como todo lo que en este rincón se encuentra.

Asumo y veo soplar los vientos de la desesperanza en las arenas, y sé que yo estoy en ellas…

Debo escribir para resolver la duda que me sostiene. He estado escribiendo para mis demonios, para aquellos que recuerdo, para aquellos que se han ido, o que se están yendo y para los que están muy adentro.

He de librar mis propias batallas, no las ajenas. 

Sólo quiero seguir llorando a mis muertos en silencio. Mis fantasmas se desvanecen en el sueño de los justos, y escribir se hace inexcusable.

Aquí están mi barca y mi bandera dispuestas para zarpar y por ahí los mares que me aventuraré a navegar.


Ewinor