Me llaman distraída, soñadora y torpe. Pero tú puedes llamarme...

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Todos y cada uno de nosotros tenemos dos caras, si no son más. Ewinor es mi segunda cara desde hace siete años. Siete años en los que he nacido, he crecido, he muerto y he vuelto a nacer, gracias a escribir, gracias a este blog donde se encuentra mi esencia, donde desnudo mi alma en cada frase; mi yo más oscuro, más pesimista, más tierno, más fuerte y por qué no decirlo, mi yo preferido. Siete años que me han hecho más fuerte y un poco más rara, si cabe. Éste es mi rincón secreto que por alguna razón siempre he querido compartir. ¿Y yo, qué soy? Yo soy todo lo que escribo, y lo que escribo es lo que soy.

9.6.12

Al ver amanecer

Como tantas y tantas noches,
hoy apareciste en mis sueños,
como tantas y tantas noches,
tus manos entre mi pelo.

Un suave susurro al oído,
como a una sonrisa un llanto.
"Yo también te sueño, princesa,
sellemos hoy nuestro pacto".

Y a las lágrimas de mis mejillas,
les suceden al fin tus labios,
fríos y dulces como la nieve,
tan esperados como el verano.

Más al vuelo de la mariposa,
le sigue, callado, un mal presagio;
tres espinas, cuatro rosas,
siete pétalos y un rayo.

A lo lejos desvaneces,
y sigo llorando, sigo llorando,
porque al ver amanecer,
nunca despierto a tu lado.

Ewinor

1 comentario:

Albi dijo...

No hay sueño sin lucha previa, ¡sigamos en buena lid!