Me llaman distraída, soñadora y torpe. Pero tú puedes llamarme...

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Todos y cada uno de nosotros tenemos dos caras, si no son más. Ewinor es mi segunda cara desde hace siete años. Siete años en los que he nacido, he crecido, he muerto y he vuelto a nacer, gracias a escribir, gracias a este blog donde se encuentra mi esencia, donde desnudo mi alma en cada frase; mi yo más oscuro, más pesimista, más tierno, más fuerte y por qué no decirlo, mi yo preferido. Siete años que me han hecho más fuerte y un poco más rara, si cabe. Éste es mi rincón secreto que por alguna razón siempre he querido compartir. ¿Y yo, qué soy? Yo soy todo lo que escribo, y lo que escribo es lo que soy.

24.10.11

Lluvia

Pequeñas gotas de agua que caen sobre un cristal, frágiles como la estabilidad de una sonrisa, saladas como el mar, dulces como sus palabras.

Lágrimas.

Hoy llueve dentro de mí, es uno de esos días en los que necesitas esa lluvia que tanto relaja, desahoga.
Esas gotas que contienen tantos recuerdos, buenos y malos, hoy salen para borrarlo todo y ayudar a olvidar todo aquello que se resistió al tiempo.

Desatar ese nudo que hay en mi garganta y poder por fin, respirar de nuevo sin miedo a ahogarme con mis propias palabras y sin miedo a tener que tragármelas después.

Dejar de pensar en aquello que tanto duele, guardarlo al fondo de un cajón y tirar la llave.

Dejar que llueva sin miedo y que las gotas borren la pintura de la fachada, dejando ver cómo es realmente la estructura sobre la que se derraman, que deje de haber secretos.

Que la lluvia borre su recuerdo.

Atte//: Ewinor

2 comentarios:

Oxy dijo...

Los efectos de la lluvia al caer son tan distintos en la gente como lo pueden ser el tamaño de las palabras que caben dentro de una gota.

Me ha gustado el texto, si.

Ewinor dijo...

Muchas gracias. Por leerlo y comentar.