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10.2.20

Escribiremos

Un nuevo día ha empezado, 
despiertas a mi lado, 
respiras lentamente...

Cuando se disipa mi bruma,
en sueños me susurras que,  
añoraremos este presente.

Las casualidades son las que nos han traído a vivir este momento, 
a pesar de los contratiempos... Si me esperas, allí fuera, cantaremos.

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Escribiremos, que todo no será fácil,
cantaremos nuestra vida en un papel.
Nos iremos con los días regalados, 
y la sonrisa de lo que pudo ser.

Escribiremos, que todo no será fácil,
cantaremos nuestra vida en un papel.
Nos iremos caminando a las estrellas,
y la ilusión de lo que pueda ser.

Ahora que me he cansado,
que no te tengo a mi lado
no sé quien debo ser.

Busco en un cajón las miradas escondidas, las pupilas encendidas, 
es lo que necesito ver... Si me esperas, allí fuera, cantaremos.

Escribiremos que sí que va a ser fácil,
te estoy cantando nuestra historia en un papel.
Nos iremos recordando nuestros días, 
con el grito del que acaba de vencer.

Escribiremos que sí que va a ser fácil,
te estoy cantando nuestra historia en un papel.
Nos iremos agarrados de la mano,
para nunca dejarnos caer.


Esther

13.12.16

Y tú, ¿de qué pasta estás hecha?

Estoy hecha de fuego,
de noches de ruina, 
de penas, de frío, 
de hielo y de hastío .


Soy diurna, 

de historias contadas,
de promesas al aire, 
arrojadas al viento.
De cuentos de brujas,
los catorce de febrero.


Soy de otoño, 

de hojas caídas, 
de correr sin destino,
y quedar sin aliento.


Soy de lluvia caída,

detrás de un espejo,
de lágrima fácil,
y de besos lentos.


De noches heladas,

entre plumas y almohadas,
de oscuros gemidos, 
alegres lamentos.


Esther

17.4.16

Latido

Calma, quietud, con olor a rosas, 
mariposas que alegremente adornan las esquinas.
Espinas de rosa que a vértices de nube aspiran.

¡Baja y sube el carrusel de la ilusión!

No estás, ni ayer, ni hoy, en mi ramo de rosas,
no asoma tu mirada en el rocío de sus gotas. 
El tiempo borra las huellas de sus quebradas risas,
como la niña que vive por no morir... sin ti.

Y dirás, cuando todo calle, que el soplo es de aire, y no de brisa.
Lazos y ataduras de terciopelo rojo. 
Beso sustentado en el recuerdo de sus pasos de baile... silencio, duelo y risas.

¡Risa de carrusel!

Hoy, no camina el árbol que fue sombra.
¿Lo sabías?
Decías, a la vez, que el tiempo no fue aquel,
que a la ironía del vivir dabas cobijo.

¡Telón cerrándose, a la vez que el tiempo!

Nace, de improviso, tu vuelo.
Ni bruma, ni cielo.
ni canto, ni espanto,
ni ir, ni venir.

¡Decir, en ese infinito, castigo del hablante!

"No hay camino, caminante".

14.3.16

Rosas

Los días rieron, con esa sencillez que llena una mirada.

Esos días que discurren entre el decir y el callar, más sus pasos, que no se oían;

ella temblaba frente al tiempo y él... él nada sabía. Buscaba encontrar una sola razón para seguir amando la vida.

De él, tantas cosas, que todas resumían una única razón: quererle, hacer latir su corazón. De ese modo en que no se alcanza, sino pasiónun instante nada más y despertar juntos entre sábanas y sudor.

La apagada tristeza la llamaba por su nombre. Un nuevo amanecer herido de esperanzas rompía su vida, imponiendo un silencio aterrador.

Son adioses, que tras el camino, se traducen en huida y ausencia, en silencios que culminan en dolor, en labios mudos que, por miedo, no permiten salir su voz

Dolía cada instante. Él supuso poco. Sentía que se alejaban poco a poco su perfume y su color, como una nube que oculta los rayos de sol, y el lento latido de su cuerpo frágil se agotó.


Aquí, junto a su pluma duerme su corazón. Con pudor él lo sostiene, y en la otra mano una flor; la misma que hace tiempo le negó. Demasiado tarde quiso demostrarle su amor.


Rosas de dolor, que poco a poco el tiempo marchitó.

Esther

15.2.16

Amor Eterno

Como el rugido de los truenos bajo cielos turbulentos,
como el bramido de los bosques moribundos por incendios,
como el canto de la sirena que sueña con mecer su pelo al viento,
como el latido que hace eco en mis venas y en mi pecho,
como el “te quiero” en susurro que estremece el pensamiento,
te amaré, Amor, más allá del tiempo…


Te amaré aunque me duelan tus suspiros y silencios,
te amaré aunque no hagas tuyo mi deseo ni el desvelo,
te amaré sin plantearme conciertos ni acuerdos,
te amaré sin razones, sin esperanza, sin tu aliento,
te amaré sin recuerdo, olvido, ni conocimiento,
te amaré, Amor, más allá de un sentimiento…


Enamorada del Amor a ti me entrego:
no importa si no existes,
ni si solo eres sueño,
por ti, seré Amor Eterno.



Esther

21.12.15

Poesía

Estado insano,
del que no existe descanso, 
donde el corazón se desboca,
y el pensamiento ahoga al poeta.
La poesía es una ventana,
de mi rincón creativo,
que esconde una trampa,
tras pensamientos furtivos.

La poesía es una guadaña,
que desangra el alma, 
y saca de mis entrañas, 
pensamientos ilusorios.
Los desnuda ante una luz, 
y tortura sentimientos, 
haciéndolos llorar, 
y secándolos por dentro.

Es un vuelo de mariposas, 
intentando jugar con la brisa, 
que las ha de subir al cielo.
Es una nube que libera el agua,
que tristemente lleva dentro,
mientras emigra de lugar,
obligada por el viento.

La poesía es un dolor inmenso,
que hurga por dentro,
a la vez que intenta escapar, 
del sentimiento de pensar,
que la mantiene cautiva,
de la soledad de la poeta,
que se siente abandonada,
pero quiere verla viva.

La poesía es una bella flor, 
con infinidad de colores,
rociada de múltiples olores, 
que encandila a quien la ve,
hechiza a quien se acerca,
pero permanece en el acantilado,
orgullosa de ser salvaje.

La poeta intenta domarla, 
pero ella se niega.
Es esquiva como las olas,
que vienen y van a voluntad,
rompiendo espumas plata,
sobre arenas de humildad.
Finalmente vuelve al océano,
donde causa menos daño,
y con pesar y mucha pena
desaparece con su estela.


Esther


14.4.15

Quizá


Quizá te busque cuando las nieves de enero,
invadan finalmente nuestro espacio y tiempo,
y me acerque sigilosa a tu encuentro,
buscando sacar de ti algo de ternura,
o algún sentimiento.

Quizá aún te busque entre los colores de la primavera,
aunque nada espere recibir, ni regalar, ni una respuesta.

Quizá te observe de cerca, o a través de un espejo,
buscando en ti el eco de mi perdida soledad,
o de mil silencios.

Quizá te busque y no te encuentre,
quizá de tanto llorarte y pensarte, ausente,
me condene entre las llamas del infierno
me ofusque en cómo habitas mis recuerdos,
y mis sueños.

Quizá, y aunque haya olvidado cómo susurrar tu nombre al viento,
ni siquiera tú sepas reconocer mi rostro bajo el hielo de tantos inviernos.

Quizá te busque, amor, a pesar de eso...

Ewinor

19.11.14

MENETYS


Carmín y marfil se tornaron censura, 
en el perfil de sus labios sellados.

Una sonrisa frustrante, 
un corazón desgarrado,
un grito sin nombre, callado.

Se escondía la última estrella,
tras su mirada distante.
Entre sus piernas, la Luna,
y algún placer delirante...

Tembalaba el pulso al rozar su mano, 
el tacto sutil de la Muerte.

El presente sabía amargo,
la sangre brotaba entre sus dientes.

Ya era tarde y estaba cansada,
y no quiso, ni pudo, salvarte...


Ewinor

5.3.14

Cosas de palacio

Sentada desde su trono sonreía en penuria. Le venían a la mente imágenes de recuerdos rotos, noches oscuras teñidas por la luz de la Luna y la devoción de aquel campesino con el que tantas veces compartió su alcoba. La frescura y la sencillez con la que él endulzaba sus días más amargos.

Suspiró. Ese muchacho quiso mostrarle tantas cosas… voló tan rápido con ella que lo único que consiguió fue aumentar su miedo a las alturas. Cada día que pasaba, el lazo que mantenía sus manos unidas se deshacía un poco más, hasta que al final la princesa acabó por caer de la nube donde habían construido su castillo.

<< Las cosas de palacio van despacio
Que aunque más bonito que el ladrillo, 
el castillo de la nube no era más que una ilusión. 
Tú eras salvaje como la hiedra,
 y yo dócil como una flor. 
Que aunque tú me querías, 
lo mío no era amor.

Al fin y al cabo llevo vida de princesa y tú…

 mereces algo mejor. >> 


Ewinor

31.3.13

Escribirnos


Si ya no sé
ni en qué pensar,
por miedo a ser,
 no soy contigo.

Me he visto hoy
al despertar,
gritando al Sol
que eras mi abrigo.

Triste recordar
un pasado sin futuro,
olvidado bajo el mar,
escondido tras su muro.

Por un tuyo...
mío, beso
suyo, frío
nuestro, orgullo.

Por promesas
y por sueños,
por princesas
sin su dueño.

Tras llorar la noche,
sale el alba,
y un “te quiero”.

Al abrir los ojos,
un llanto, 
suspiros,
y echar de menos.





Ewinor

14.3.13

Este texto lleva tu nombre

Hoy me he mirado al espejo por la mañana y he descubierto una chica que suma años, y también algo de desamor en su mirada. Me he vuelto a mirar antes de olvidar en la oscuridad, como cada día, ese espejo; y he descubierto una luz azul que a mis ojos asomaba. 


Porque también ha habido amor; amor de trenes que hacen más cortas las distancias; amor entre cadenas; amor sin fin y sin pedir nada.

Pero sobre todo he visto de qué estoy hecha; lo que desde mi alma aflora y se refleja en el espejo a través de mi mirada. Solo entonces, a la pálida de luz de un perezoso día que asoma entre nostalgias, me he dado cuenta por fin, de que estoy hecha de trozos de ti, de mil inviernos de fría luz que lucha por no perder la esperanza. Estoy hecha de noches de angustia, todas esas que tú has pasado; de mil enojos de niña que quería congelar el tiempo y encerrarlo en una jaula.

También estoy hecha de miedo, ese que a veces a ti te gana; y de mil mañanas de gloria, esas mañanas de sábado consumidas entre sábanas blancas. De todos esos pedazos se compone ahora mi vida; una vida que se alimenta de las horas que me regalas.

Por eso si tú te vas, a mi no me quedará ya nada. Si pierdes la esperanza, si te cansas y dejas de respirar, solo me queda emprender el vuelo y esconder tras tu huida mi mirada.

No destruyas los sueños azules, el tic tac de los relojes y cien suspiros caprichosos que asoman entre olor a chocolate, de ventanas que se abren al mundo y de paseos que siempre quedan en promesas.


Ewinor

28.12.12

In memoriam

Harta estoy ya de vagar por solitarias calles,
aunque me duela admitirlo sigues en mí.
No puedo encontrar atajos en los callejones que me hagan salir,
y encontrar una vida nueva junto a ti.

Hace un momento te iba diciendo que te quería,
y que contigo los días grises eran alegría.
No entiendo cómo mi mente no puede pensar como mi corazón,
darse cuenta de que todo fue un error.

Sin ti la vida me llena de días de lluvia gris,
de sueños más que reales, en los que te alejabas de mí.
Soy como un pez sin pecera y un violinista sin violín
ahora me siento perdida, he de volver junto a ti.

Si solamente tú sabes lo que necesito, que te necesito;
si únicamente tú sabes cómo hacerme feliz, cómo hacerme feliz;
¿Por qué me empeño en buscar medias naranjas, si mi fruto eres tú?
Sin ti soy ave sin rumbo sobre el cielo azul.

Si mis labios aún añoran los besos que tú no me has dado,
si mi corazón me culpa por haberte dejado,
si mi cuerpo me condena no sentir caricias que no vengan de ti,
perdona y vuelve conmigo, quiero hacerte feliz.

Sin ti la vida me llena de días de lluvia gris,
de sueños más que reales, en los que te alejabas de mí.
Soy como un pez sin pecera y un violinista sin violín
ahora me siento perdida, he de volver junto a ti.

7.12.12

Tic, tac

Ese viejo reloj caoba me está retando a un pulso.
Desde una esquina me ahoga; mi corazón en su puño.
<<Tic, tac>>
Y me mira.
Aguarda. 
¿Será que me está retando?
<<Tic, tac>>
Y ahora calla.
¡Silencio!
No le oigo, pero está hablando.

<<¿Qué tramas, dios Cronos, tú que todo sabes curarlo?
Dame tan solo un segundo para poder olvidarlo.
Y las lágrimas se escapan, río abajo, sollozando. 
Se oye al viento susurrar, con tu nombre entre sus labios.
Más allá se ve a la Luna, con un ángel de la mano. 
Se lo lleva por la senda, y lo aleja de mi lado.
¡Que no escape! Él es mío. Y anhelo tanto sus labios...
Lo que yo daría al cielo por tan siquiera probarlos.>>


Pero al final de la noche, hay que acabar despertando,
media vida y medio sueño, con los ojos entronados.

Robé al tiempo más de mil suspiros,
¿a quién estaba engañando?
<<Tic, tac>>
Si levantamos cuando caímos,
¿qué se nos ha olvidado?
<<Tic, tac>>
Que el tiempo vuela, y se nos fue de las manos.
Nos advirtió el jaque, quisimos seguir jugando.
<<Tic, tac>>


Y es que el tiempo, cielo... 
Siempre, siempre, acaba ganando.



Ewinor

9.6.12

Al ver amanecer

Como tantas y tantas noches,
hoy apareciste en mis sueños,
como tantas y tantas noches,
tus manos entre mi pelo.

Un suave susurro al oído,
como a una sonrisa un llanto.
"Yo también te sueño, princesa,
sellemos hoy nuestro pacto".

Y a las lágrimas de mis mejillas,
les suceden al fin tus labios,
fríos y dulces como la nieve,
tan esperados como el verano.

Más al vuelo de la mariposa,
le sigue, callado, un mal presagio;
tres espinas, cuatro rosas,
siete pétalos y un rayo.

A lo lejos desvaneces,
y sigo llorando, sigo llorando,
porque al ver amanecer,
nunca despierto a tu lado.

Ewinor

6.6.12

Echo de menos

Sigo aquí helada de frío,
¿cuándo dices que venías?
En el cielo veo estrellas,
que deslumbran todavía.

Ellas no han visto tus ojos,
rebosantes de alegría,
ni tu tacto color bronce,
que la misma seda envidia.

Pero si algo echo de menos,
es tu voz en afonía.
Junto a un dulce ruiseñor,
canta en perfecta armonía.

Echo de menos tus labios,
por los que los míos suspiran,
echo de menos tu sonrisa,
causa y efecto de la mía.
Echo de menos cosas tuyas,
que nunca pensé que tendría.

De momento eres un sueño,
pero serás real algún día.

Te echo de menos a ti,
porque te quiero, vida mía.

Ewinor