Recuerdan los
valientes el sueño de lo pasado, mientras los cobardes se pudren en el abismo
de la vergüenza.
La vida nunca consistió en soñar y sin embargo su
esencia está en los sueños.
¿Somos ingenuos por ir tras ellos? A veces incluso llegamos a pensar que algún
día llegarán a cumplirse, ¿nos convierte eso en una incompetente panda de
necios?
Quizás nuestro verdadero fin sea destruir
las cadenas que nos atan y dejar que la marea y
los vientos nos arrastren. Sería tan fácil…
Sin embargo, a mí me asusta no ser dueña de mis
decisiones, no poder ser yo en todo momento…
Escribir es un acto de rebeldía contra mí misma,
¿o es cobardía? Sea lo que sea es y es mío, como todo lo que en este rincón se
encuentra.
Asumo y veo soplar los vientos de la desesperanza
en las arenas, y sé que yo estoy en ellas…
Debo escribir para resolver la duda que me
sostiene. He estado escribiendo para mis demonios, para
aquellos que recuerdo, para aquellos que se han ido, o que se están yendo y
para los que están muy adentro.
He de librar mis propias batallas, no las
ajenas.
Sólo quiero seguir llorando a mis muertos en
silencio. Mis fantasmas se desvanecen en el sueño de los
justos, y escribir se hace inexcusable.
Aquí están mi barca y mi bandera dispuestas para
zarpar y por ahí los mares que me aventuraré a navegar.
Ewinor