7.6.13

Incertidumbre

Tan inestable como una balanza, tan peligrosa como cristales rotos, despiadada como el azar.

Les miras y rompes a llorar por dentro. Las lágrimas no se ven, mostrarte débil no es una opción. El llanto se ahoga entre el humo de las fotografías que todavía arden al fuego, las miradas se cruzan buscando respuestas que no tienen preguntas a las que responder.

Lanzas una moneda hacia el ocaso y en tu mano siempre cae la cruz. Antes de echarlo a suertes ya sabías que la vida nunca te sonríe, la esperanza hace tiempo que te dijo adiós y tú misma te encargaste de romper en pedazos ese pasado que ahora echas de menos.

Todos ellos perecieron bajo la sombra del error, se perdieron entre los escombros que un buen día decidió dejar la vida. Qué poseen, de qué carecen… preguntas vanas, pues hace tiempo que nada es tangible.

Cuentan que algunos han llegado a morir ahogados en su reflejo. No por pecar de ilusos, sino por demencia, por querer recuperar el brillo de sus ojos en ese océano que atrapa a sus demonios interiores. Algunos ingenuos llegaron a pensar que la realidad estaba en su espejo y que todo sería tan efímero como el tiempo que tardaran en decidir apartar sus ojos del cristal.

Se equivocaban. La tortura es permanente, el pasado es el peso en los hombros que aniquiló a un futuro incierto y que es sostenido por un presente cansado y dolido.

Pero nada de esto es apreciable. Al otro lado muestran caras maquilladas con sonrisas que duelen más que llantos. Engañar es fácil, pero mentirse a uno mismo es lacerante. Todos pintan la felicidad, pero pocos lo hacen por inspiración, la mayoría plagian lo que ven, lo que les han contado antes de irse a dormir, antes de cerrar los ojos, antes de regresar al otro lado, al que no se ve… 

ése donde solo se llora.

Ewinor

27.4.13

Sonrisa


- A veces las ganas se van. Pero siempre debes mantenerte sonriendo, así todos se preguntaran por dentro qué estas tramando.
- ¿Así funciona tu sonrisa?
- Es una de las más espantosas y hábiles formas de ocultar el dolor.
- ¿Y si alguien, en lugar de sólo pensarlo, te preguntara por qué siempre estás sonriendo? ¿Qué le dirías?
- Me reiría, y pensaría que posiblemente esa persona sea el amor de mi vida.


Ewinor

19.4.13

Lo único que odio


He pasado el tiempo suficiente entre tus brazos como para saber dónde quiero estar. He escuchado tu voz lo suficiente como para saber qué es lo que quiero escuchar. Estoy a tu lado. Todo lo que necesito es un poco más de ti. Reímos juntos lo suficiente como para saber cómo quiero sentirme. He estado junto a ti lo suficiente como para saber por qué te necesito. Y estoy tan segura de que no quiero que te vayas... Nada consigue matar mis enormes ganas de estar contigo porque me gusta cada detalle de ti, de nosotros.

Me encanta cuando me tumbo en la cama y huelo a ti después de haberme pasado el día a tu lado; me enternece cuando te pasas el día metiéndote conmigo, me gusta cuando siento tu respiración en mi cuello.

Que todo el tiempo que paso a tu lado me parezca poco, me atonta cuando te me quedas mirando como un bobo, me divierte cuando me dices que soy rara, me entusiasman nuestras risas, nuestros miles de te quieros, me ablandan esos besos interminables, como si el secreto de la vida dependiera de ellos.

Estar a tu lado tardes enteras, cuando me mandas mensajes, cuando me dices que te encanto, cuando me dices que no me vaya…

Adoro  todo lo que haces para quedarnos dos milésimas de segundo solos y besarme.

Me enamoran tus besos, tus abrazos y .

Lo único que odio, es la idea de perderte.

Ewinor