27.4.13

Sonrisa


- A veces las ganas se van. Pero siempre debes mantenerte sonriendo, así todos se preguntaran por dentro qué estas tramando.
- ¿Así funciona tu sonrisa?
- Es una de las más espantosas y hábiles formas de ocultar el dolor.
- ¿Y si alguien, en lugar de sólo pensarlo, te preguntara por qué siempre estás sonriendo? ¿Qué le dirías?
- Me reiría, y pensaría que posiblemente esa persona sea el amor de mi vida.


Ewinor

19.4.13

Lo único que odio


He pasado el tiempo suficiente entre tus brazos como para saber dónde quiero estar. He escuchado tu voz lo suficiente como para saber qué es lo que quiero escuchar. Estoy a tu lado. Todo lo que necesito es un poco más de ti. Reímos juntos lo suficiente como para saber cómo quiero sentirme. He estado junto a ti lo suficiente como para saber por qué te necesito. Y estoy tan segura de que no quiero que te vayas... Nada consigue matar mis enormes ganas de estar contigo porque me gusta cada detalle de ti, de nosotros.

Me encanta cuando me tumbo en la cama y huelo a ti después de haberme pasado el día a tu lado; me enternece cuando te pasas el día metiéndote conmigo, me gusta cuando siento tu respiración en mi cuello.

Que todo el tiempo que paso a tu lado me parezca poco, me atonta cuando te me quedas mirando como un bobo, me divierte cuando me dices que soy rara, me entusiasman nuestras risas, nuestros miles de te quieros, me ablandan esos besos interminables, como si el secreto de la vida dependiera de ellos.

Estar a tu lado tardes enteras, cuando me mandas mensajes, cuando me dices que te encanto, cuando me dices que no me vaya…

Adoro  todo lo que haces para quedarnos dos milésimas de segundo solos y besarme.

Me enamoran tus besos, tus abrazos y .

Lo único que odio, es la idea de perderte.

Ewinor

31.3.13

Escribirnos


Si ya no sé
ni en qué pensar,
por miedo a ser,
 no soy contigo.

Me he visto hoy
al despertar,
gritando al Sol
que eras mi abrigo.

Triste recordar
un pasado sin futuro,
olvidado bajo el mar,
escondido tras su muro.

Por un tuyo...
mío, beso
suyo, frío
nuestro, orgullo.

Por promesas
y por sueños,
por princesas
sin su dueño.

Tras llorar la noche,
sale el alba,
y un “te quiero”.

Al abrir los ojos,
un llanto, 
suspiros,
y echar de menos.





Ewinor