16.3.12

Luna

No sé cómo empezar esto, lo único que sé es que no quiero acabar. Pero nada es para siempre. Ojalá pudiera tenerte entre mis brazos eternamente, ojalá pudiera seguir viendo esos ojos tuyos perfilados por un negro intenso. Ojalá pudiese seguir acariciando tu pelo, rascarte el lomo y ver cómo movías las patas traseras a consecuencia de las cosquillas. Ojalá pudiese una vez más llenarte de besitos y acariciarte las orejas, y ver cómo mi madre nos chillaba a ambas por hacer eso. Ojalá pudiese volver a ver esos dientes de marfil.

Te quiero más de lo que he querido y querré a muchas personas. Eres lo más bonito que he tenido, quiero seguir pensando que estás ahí, quiero poder engañarte una vez más por la noche con una de tus cucas y atraerte hasta mi habitación como tantas veces hice para poder dormir contigo, que subas a mi cama, taparte con las sábanas para que no cogieras frío, ver cómo apoyabas tu cabecita en la almohada y abrazarme a ti. Dormirnos así y que las agujas del reloj se paren, que el tiempo se detenga para siempre.

No puedo dejar de pensar que deberías estar aquí, que todavía no era tu hora, que te quedaba media vida por vivir. Miles de peluches por quitarme. Miles de lametones por darme por toda la cara. Miles de sonrisas, infinitos segundos de felicidad.

Sé que nunca más voy a poder estar contigo, sentir tu calor, tu suavidad y eso me destroza por dentro, tu ausencia me perfora el pecho como un puñal de hielo. Me da la sensación de que voy a estar llorando toda la vida.

Nunca más podré ver cómo al llegar a casa y entrar en mi habitación la cama que antes estaba perfectamente hecha tenía las sábanas retiradas porque tú te habías metido dentro mientras no había nadie en casa y luego nos mirabas con esos ojillos de "yo no he sido".

No sé qué voy a hacer cuando esté triste por cualquier cosa y mi única alegría del día sea poder estar contigo llorando y acariciándote. Y darte las gracias después rascándote la tripita cuando te ponías boca arriba.

Daría lo que fuera por verte una vez más, por decirte lo mucho que te quiero y lo mucho que te voy a echar de menos. Daría lo que fuera por darte un beso y un abrazo enormes. Eres lo más grande que me ha podido pasar. La felicidad envuelta por una mata de pelos negros, castaños, cobrizos y blancos. Te llevas una parte muy importante de mí.

No sé qué voy a hacer para llenar este vacío que me dejas. Que nos dejas a todos. Has demostrado ser mucho mejor, mucho más inteligente y mucho más humana que la mitad de las "personas" que conozco. Te llevas contigo secretos que nadie sabe, confesiones que nadie conoce, momentos de angustia, felicidad, rabia, tristeza, discusiones, alegrías.

Quiero que sepas que nunca, absolutamente nunca te voy a olvidar, que cada día te quiero un poco más y que así va a ser siempre. Siempre vivirás en mi corazón.

Me trajiste la felicidad un 15 de julio de 2004 y te la llevaste contigo un 15 de marzo de 2012.


Espero que allá donde estés nunca te olvides de mí y que seas feliz.


Descansa en paz, Luna.

Te quiero más que mucho.

Esther.

16.2.12

Y de repente...

No lo vi venir, ni si quiera sé exactamente cómo pasó.

Cuando abrí los ojos y me quise dar cuenta las piezas del puzzle habían encajado y mi mundo volvía a ser feliz.  

Es verdad que la vida da muchas vueltas, que nada es lo que parece y que la felicidad viene a ti cuando dejas de buscarlaEs en ese momento cuando te das cuenta de que con una media naranja no es suficiente. ¿Por qué buscar medias naranjas si mi fruto eres tú?

Tu vida se llena de colores intensos, llevándose el gris lejos, muy lejos. Las canciones cobran sentido, y siguen haciéndote llorar, pero esta vez de felicidad. Vuelves a sonreír, todo está perfectamente bien, en orden, de forma natural y permanente. Ya no hay diferencia entre dormir o permanecer despierto porque cada segundo que pasa es un sueño.

A mí nadie me había dicho lo feliz que podía llegar a ser confiando tanto en una única persona. Nadie me dijo que en ese momento llegaría a valorar tanto a alguien, ni que llegaría a luchar tanto por algo. Solo vemos lo malo; que en el momento que depositemos nuestra confianza podría romperla, dejar un vacío y acabar con ella para siempre. En que quizás no te quiera o simplemente tú y tu mente tengáis demasiados prejuicios como para saber decidir bien un camino, tomar una decisión acertada.

Esa persona lo único que te pide es un voto de confianza para poder llevarte a tocar el cielo con la punta de los dedos. 

Paciencia, solo cabe esperar.

Atte:// Ewinor

22.1.12

Déjame dormir


¿Dónde estoy? Parece que soy feliz, todo va bien. ¿Qué es eso que tengo en la cara? ¿Una sonrisa? Sí, eso parece. Él está a mi lado, ríe. Apenas le conozco, pero cada vez que estoy con él parece que el tiempo se detenga. Sé que es ÉL. Después de tanto tiempo le he encontrado. Parece que por fin todo es perfecto. ¿Lo merezco? No estoy segura, pero sé que me gusta esta sensación. Entonces pestañeo y el reloj se vuelve a poner en marcha. Él ya no está y todo se ha vuelto oscuro, hace frío, no veo nada, solo sombras. El tiempo es relativo. Sin su mano sujetándome no sé andar, tropiezo y caigo.
Sentir poco a poco el abismo, ese grito de ahogo al despertar que te rompe, y no puedes evitar destrozarte nada más pensar que hasta en sueños lo buscas sin parar. Despertar y odiar esa pérdida ficticia, pero sentirla tan real que tienes ganas de llorar porque lo has perdido y quién sabe si para siempre.
Es increíble lo débiles que somos al despertar en otra realidad y darnos cuenta de que el sueño es apenas un espejismo que constantemente nos traiciona. Pero que hace recordar cada día lo que merece la pena perseguir.
La vida que me gusta empieza cuando cierro los ojos.
Mamá, cinco minutos más…
Ewinor