16.2.12

Y de repente...

No lo vi venir, ni si quiera sé exactamente cómo pasó.

Cuando abrí los ojos y me quise dar cuenta las piezas del puzzle habían encajado y mi mundo volvía a ser feliz.  

Es verdad que la vida da muchas vueltas, que nada es lo que parece y que la felicidad viene a ti cuando dejas de buscarlaEs en ese momento cuando te das cuenta de que con una media naranja no es suficiente. ¿Por qué buscar medias naranjas si mi fruto eres tú?

Tu vida se llena de colores intensos, llevándose el gris lejos, muy lejos. Las canciones cobran sentido, y siguen haciéndote llorar, pero esta vez de felicidad. Vuelves a sonreír, todo está perfectamente bien, en orden, de forma natural y permanente. Ya no hay diferencia entre dormir o permanecer despierto porque cada segundo que pasa es un sueño.

A mí nadie me había dicho lo feliz que podía llegar a ser confiando tanto en una única persona. Nadie me dijo que en ese momento llegaría a valorar tanto a alguien, ni que llegaría a luchar tanto por algo. Solo vemos lo malo; que en el momento que depositemos nuestra confianza podría romperla, dejar un vacío y acabar con ella para siempre. En que quizás no te quiera o simplemente tú y tu mente tengáis demasiados prejuicios como para saber decidir bien un camino, tomar una decisión acertada.

Esa persona lo único que te pide es un voto de confianza para poder llevarte a tocar el cielo con la punta de los dedos. 

Paciencia, solo cabe esperar.

Atte:// Ewinor

22.1.12

Déjame dormir


¿Dónde estoy? Parece que soy feliz, todo va bien. ¿Qué es eso que tengo en la cara? ¿Una sonrisa? Sí, eso parece. Él está a mi lado, ríe. Apenas le conozco, pero cada vez que estoy con él parece que el tiempo se detenga. Sé que es ÉL. Después de tanto tiempo le he encontrado. Parece que por fin todo es perfecto. ¿Lo merezco? No estoy segura, pero sé que me gusta esta sensación. Entonces pestañeo y el reloj se vuelve a poner en marcha. Él ya no está y todo se ha vuelto oscuro, hace frío, no veo nada, solo sombras. El tiempo es relativo. Sin su mano sujetándome no sé andar, tropiezo y caigo.
Sentir poco a poco el abismo, ese grito de ahogo al despertar que te rompe, y no puedes evitar destrozarte nada más pensar que hasta en sueños lo buscas sin parar. Despertar y odiar esa pérdida ficticia, pero sentirla tan real que tienes ganas de llorar porque lo has perdido y quién sabe si para siempre.
Es increíble lo débiles que somos al despertar en otra realidad y darnos cuenta de que el sueño es apenas un espejismo que constantemente nos traiciona. Pero que hace recordar cada día lo que merece la pena perseguir.
La vida que me gusta empieza cuando cierro los ojos.
Mamá, cinco minutos más…
Ewinor

28.12.11

Después de ti

No sé qué ha ocurrido. Pero sé qué no va a ocurrir. Que todo lo pasado parece ya una mentira, ya no son ni recuerdos, son sueños que se mezclan con la almohada como lágrimas al llorar.

Se me va a pasar la vida pensando, suponiendo "¿y si?" ¿Y si diera un paso hacia delante? ¿Qué pasa si al dar ese paso caigo por el acantilado que las lágrimas me impidieron ver? ¿Y si me diera igual golpearme contra las rocas que cubren el fondo del acantilado solo por quitarme este peso que tengo apuñalándome el pecho? 
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Demasiadas preguntas, ninguna respuesta. Porque supongo que como siempre, todos esos interrogantes quedarán sin contestar. Sé que piensas que soy cobarde, pero no me importa. Tengo asumido que unas veces se gana y otras se pierde
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A veces confesar las cosas no hace más que empeorarlo todo.

Pero aun así, no puedo evitar repetir una y otra vez que me encantas. Que me vuelves loca. Que soy capaz de pasar muchísimo tiempo sin saber de ti, y que en el momento en que creo que estoy mejor, y que puedo empezar de nuevo sin ti, vuelves a aparecer. Y me pones la cabeza patas arriba
Porque yo ya no sé qué pensar de todo esto. Sé que algo me falla ahí arriba, pero jamás pensé que un tornillo suelto pudiera llegar a afectar hasta tal extremo.

¿Y qué es lo mejor que puedo hacer en estos casos? Escribir, por supuesto. Intentar dar salida a todo lo que pienso, a todos esos sentimientos que poco a poco me ahogan y me dejan sin un ápice de aire. Porque tú jamás debes enterarte de todo esto. Por miedo, vergüenza, cobardía, comodidad, como lo quieras llamar. Quizás la palabra más correcta sea amargura.
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Hay veces que la gente mete la pata, y yo, por supuesto, no iba a ser la excepción. Nunca sabrás que poder abrazarte es lo que más deseo. Que te admiro, de la cabeza a los pies, y sin ninguna duda, que te quiero. 

Aunque eso no me haga ningún bien.

Atte//: Ewinor